“Sueños frente al temario”, por José Javier Lara Hidalgo

El dolor en el costado vuelve a ser brutal. Álvaro intenta acomodar su maltrecho lumbago en la silla con la ayuda de unos cojines. Lleva cerca de 20 horas sin dormir, pero aún debe hacer un esfuerzo más en el escritorio ante los apuntes, realizando algunos ejercicios y consultando temas en el ordenador. Es además la hora de tutoría online que no puede desaprovechar porque los exámenes se acercan.

Carlos sabe que el esfuerzo de hoy le valdrá mañana, que sólo estudiando podrá salir del infierno en que convirtió su vida aquel accidente de tráfico. Quiere creer que en un futuro podrá salir de ese trabajo que tuvo que aceptar obligado, pero donde lo tratan como un animal. Es una odisea cada momento que pasa en aquella fábrica del demonio. Entre ruidos demoledores, polvo, cargas para superhombres y gritos por parte de un jefe que no escucha, sólo desea quitarse aquella cadena, liberarse para vivir, demostrar sus verdaderas capacidades y conocer mundo. Pero sabe que aún no puede, tendrá que seguir aguantando para garantizar el bien de los suyos.

Era muy joven cuando aquel fatídico día le hizo dejar el colegio para trabajar. Sin padres, pero con una familia a su cargo, todo dependía de él. Los ha ido sacando adelante, con el sudor de su frente, echando muchas horas de día y de noche, sacrificando estudios, tiempo libre, su físico e incluso el amor. Pero aunque a sus veintimuchos años a veces tiene la sensación de que está más cerca de ser un mayor que el joven que indica su edad, sabe que tiene mucha vida aún por delante y que todo aquello debe ser temporal. Vendrán tiempos mejores.

Siempre saca tiempo para ponerse a estudiar al llegar a casa. Es el único camino válido y por él transita cada día. No es fácil, el paso del tiempo le ha hecho aprender a tener capacidad para concentrarse pese al cansancio y a controlar el sueño. Sin horarios fijos, en noches frente a aquella pantalla, se ha ido dando cuenta de que desconoce la mayor parte de las materias interesantes de la vida, que el mundo es mucho más grande que el que encierran los muros de la fábrica o que el aprendizaje puede hacer al hombre llegar a al sitio que se proponga.

Ya superó la ESO, está cerca de hacer el examen final de bachillerato y casi todos los puntos del temario están tachados. Pelea contra todas las circunstancias cada día para aprobar y ya sueña con la universidad. Llegará y podrá cumplir sueños, esos mismos en los que está ahora sumido porque el café no ha conseguido más efecto por hoy. Mañana deberá terminar de estudiar el tema que ha quedado abierto bajo su cabeza y le hará durante las próximas horas de improvisada almohada.

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  2. Patricia

    Hola José Javier, enhorabuena por tu premio!! No ganamos un tesoro pero simplemente el reconocimiento nos gusta. Por cierto, soy Patricia Álvarez, he quedado tercera y también he escrito a Emilio Almodóvar para preguntar si con vosotros se habían puesto en contacto los miembros del jurado. Gracias!!

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